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jueves, 8 de noviembre de 2018

Un año después del 1-O


Después del 1-O del año pasado, todos los ciudadanos de Catalunya, tanto los independentistas como los que no lo son, piensan que, a partir de esta fecha, nada es igual, hay un antes y un después.  Pero para los independentistas fue una lección de cooperación, fueron conscientes de su fuerza y una demostración de su voluntad de ser, ante la fuerza más brutal y cruel vividas en décadas, en una supuesta democracia. Fue una unión de las personas, no de partidos, simplemente el pueblo llano unido.
También los hizo visibles a una Europa encerrada en sí misma, y que, por primera vez en años, no podía mirar para otro lado.

Todos los que defendimos nuestros colegios, nuestras urnas y nuestros votos, lo hicimos poniendo nuestro cuerpo por delante por la convicción de que era un referéndum vinculante para la república, eso nos dijeron, así nos lo explicaron.

Entonces, ¿cuánta violencia necesita Europa para que se pronuncie?, ¿cuánta injusticia por parte del Estado Español necesitan para parar a los que ejercen el poder judicial, ante su venganza propia por los políticos escogidos democráticamente por la ciudadanía catalana?

Después de un año el pueblo debe ser el único que lo tiene claro, porque nuestros dirigentes políticos dan la sensación de que van muy perdidos. Lo dijimos hace un año y lo repetimos ahora, deben estar a la altura del pueblo y quien no quiera o tenga miedo, que dimita. No demos juego a las palabras de Aznar que dijo “Antes se romperá la unidad de Catalunya que la de España”

Por tanto, ¿qué ruta va a seguir el gobierno catalán? Podría no acatar las sentencias que lleguen desde Madrid. Bloquear el territorio hasta la libertad de los presos políticos. Tenemos una mayoría republicana, que se note gobernando para la república.
En definitiva, volvamos a los valores del 1-O para esta vez si hacer efectiva lo que los ciudadanos votamos en mayoría; La República.

Tessa Barlo




sábado, 8 de septiembre de 2018

Una nueva etapa





Empezamos una nueva etapa con el regreso en Bélgica del presidente al exilio Carles Puigdemont. Marcada primero por el eco internacional de su libertad, así como, la voluntad del presidente de continuar trabajando por la independencia desde el exilio. Los periodistas y todos los medios todavía están perplejos, por el hecho que, pueda ser libre y moverse por el mundo, excepto por el estado español.

En la Casa de la República de Bélgica ya si han hecho las primeras reuniones, pero no será hasta pasadas las vacaciones o a finales de agosto, que no se tomen medidas de estado. Esto si no hay sorpresas, que últimamente vamos de susto en susto. El hecho de la puesta libertad del presidente Puigdemont ha sido como una esperanza hecha realidad, después de tantos meses de inquietud. Parecía como si el mundo independentista-republicano estuviera desorientado, es el primer paso en muchos meses y, muy importante.

El magistrado Llarena en lugar de rectificar ante los dictámenes de Alemania, una vez más ha optado para hacer el ridículo, retirando las euroórdenes, no sólo de Alemania sino de todos los países donde hay exiliados políticos. Está en un callejón sin salida y que lo traen directamente al desprestigio, tanto es, que hace pocos días salió por una televisión para dar explicaciones, no fue una buena imagen de un magistrado que según dicen todos, al menos el que lo conocen, de un currículum impecable, acabe siendo vergonzoso por su venganza personal contra los independentistas. No sólo con los catalanes, que estamos más que acostumbrados, sino con Europa y el mundo.

Estamos en un camino sin regreso, donde parece que los vientos empiezan a cambiar a favor de la república. Tenemos un largo recorrido, muchos muros para saltar, pero desde el uno de octubre somos más fuertes que nunca.

Tessa Barlo


 



jueves, 6 de septiembre de 2018

Comienza el curso político






Algunas declaraciones, tanto de ERC como de Pdecat, aunque éstas no coinciden en ciertos puntos, en otros que son básicos i transcendentales lo hacen.



Nuestro presidente no queda excluido, al menos en lo que se extrae en sus declaraciones, cuando dice: “Acataremos los votado el 1-O por los ciudadanos” o bien, se acata el 1-0, o bien se negocia un referéndum. También hace alusión, a que desde el gobierno de Madrid han de plantear propuestas concretas. No sé qué propuestas que vengan del gobierno central se acercan al 1-0, a ver, ¿se acata el 1-0 o no? No hay que darle tantos rodeos. Esto es solo un ejemplo, pero todos pecan de lo mismo. También se observa la fragilidad del gobierno del PSOE, liderado por el presidente Sánchez, i esta fragilidad no se la da tanto la oposición sino por sus propias filas, encabezado por los llamados barones del partido. Se ha visto claro con el juez Llarena, ahora lo representamos jurídicamente en Bélgica, ahora no.



Aún con todo lo dicho, Puigdemont sigue liderando el “proces”, Tal vez porque es l único que no se contradice, hecho que ERC no lleva muy bien, y ha utilizado estrategias para dejarlo fuera de juego, no lo consiguen ni lo conseguirán, tiene el apoyo de los independentistas. Todos somos conscientes del trabajo que efectuá desde el exterior, cosa que Junqueras en lugar de dar ánimos, parece que le gustaría que todos estuviéramos en casa sin mover un dedo. No sea que de Madrid se enfaden y esté más tiempo en prisión, cosa que no hacen el resto de los prisioneros políticos.



En fin que comenzamos el mes de septiembre con muchos frentes.

Tessa Barlo

sábado, 7 de julio de 2018

Rajoy el presidente del odio




Moción de censura que culmina con la salida del PP en el gobierno. Se tiene que saber perder, hay que tener dignidad, pero, sobre todo, quien ha sido el presidente de España, el Sr. Mariano Rajoy le han faltado formas y ha salido de la peor manera posible. Ausentarse en el hemiciclo del parlamento porque no le gusta lo que dicen, no es propio de una persona de su cargo. Tuvo un gesto indigno y de mala educación, teniendo en cuenta que todavía en aquel momento era presidente de España. Cómo lo tuvo el día siguiente presentarse tarde al parlamento, sólo para decir cuatro frases a modo de despido. Nunca un político ha estado a tan baja condición delante de la cámara. Su actitud tildarla de mediocre es ser compasivo.

Estos hechos y que ya tenemos gobierno en Cataluña, hace abrir una esperanza para que nuestros prisioneros políticos vuelvan a casa. También para que la gran maquinaria que es la Generalitat y que hasta ahora ha estado inmóvil vuelva a ponerse en marcha. Cataluña tenía un reconocimiento internacional, que quedó desguazada con la supresión del dislocat (la famosa frase de S. Santamaria "en liquidació") y las quince delegaciones internacionales, nos daba la oportunidad de abrir al mundo nuestra cultura, nuestra lengua y todo el que fuera menester para darnos a conocer.

¿Qué expectativas de cambio se pueden tener con Pedro Sánchez? La primera como mínimo el acercamiento de los prisioneros a nuestras prisiones. Cambio de fiscalía y por lo tanto cambio de mentalidad en cuanto a inventarse delitos. Tampoco lo tiene fácil el nuevo presidente de España, P. Sánchez, los viejos barones del PSOE, tienen mucho peso y están más al lado de Ciutadans que no de izquierdas. La vieja guardia lo vigilará a cada paso, sobre todo con Cataluña.

Serán seis meses muy intensos, si es verdad que pasado este tiempo se hacen elecciones en España. Creo que no lo hemos visto todo, tengo la impresión de que siempre estamos en un inicio de ciclo. A ver este que nos depara.


Tessa Barlo