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miércoles, 26 de enero de 2011

Con el trabajador se da un retroceso de muchos años.

El trabajador actual tiene la sensación de estar desamparado, desprotegido y en manos de la mejor especulación laboral y que han dejado de ser personas para para pasar a ser, unos esclavos “de su amo” que necesitan para su producción, sin identidad propia o bien una ventaja para quien los contrata a fin de tener más beneficios fiscales o de otra índole. Pero ya nadie los reconoce como personas y por tanto con derechos, es más, que atrevimiento, que osadía  encima que tienes trabajo pensará más de un patrón, deberías pisar el suelo de quien te lo ofrece. Esta es la parte de quien aún trabaja, y ¿los que no trabajan? hablamos de más de cuatro millones de personas,para ellos todavía es peor, porque su arrastre social y humano los lleva a las propias basuras para recoger algo de comida, de aquellos restaurantes que no hace mucho tiempo iban a comer con toda su familia, hoy, recogen lo que nadie quiere; la basura. Viven de la limosna de la familia, amigos o a saber como. El número de indigentes en la calle ha subido y ahí lo dejo.
En referencia a los que aún trabajan, está en la línea de la explotación y el esclavismo,y en la pérdida de todo aquello por lo que se luchó; horario semanal digno, horas de descanso comer o desayunar, vacaciones. Y hemos pasado de contratos fijos a trabajos temporales. Ahora si, ahora no. Nadie controla este hacer ya que los sindicatos son inexistentes ¿sobornados? que cada uno piense lo que crea, la realidad es que delante de muchos abusos no se ha hecho ni se hace nada. Y las empresas tienen toda la libertad para hacer con la clase trabajadora lo que quieran.
Me viene a la memoria la película que protagonizó Marlon Brando en 1954 titulada “La ley del silencio” donde a raíz de la muerte de un hombre por enterarse de toda la corrupción que hay en los sindicatos, el protagonista cambia su actitud ante los abusos de los patronos. Una película que muestra que el miedo a los que más tienen condiciona nuestra forma de actuar, no deja de ser una forma de terrorismo para amedrentar a quien menos tiene, de una forma inmoral y que juegan con quien menos escrúpulos tienen para utilizarlos en sus propios beneficios.
Hoy estamos en el mismo lugar, en la película cogían a dedo el trabajador para el día, hoy para el trimestre y algunos ni eso, por debajo y a callar si quieres comer. Horas de más que no se pagan, aumentos que hace años que no existen y un largo y, y, y y otro y para dar gracias que aún hay quien puede trabajar. Todo ello muy triste.
Si!, estamos como al principio de siglo pasado, ¿para que lucharon nuestros abuelos, padres? para nada. Estamos no el mismo punto de partida, sino que estamos retrocediendo, ¿hasta donde? No lo se.

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